La decisión de cerrar la Sala de Juegos de La Paz generó preocupación e incertidumbre entre los 21 trabajadores que se desempeñaban en el lugar. Aunque se les comunicó que serán reubicados en distintos establecimientos de la provincia, persisten dudas sobre cómo se garantizarán sus condiciones laborales y la estabilidad de sus puestos.
El cierre fue informado a la medianoche de este martes por la Seccional La Paz de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), que cuestionó la medida y advirtió sobre su impacto en las familias afectadas. Desde el gremio señalaron que la decisión “pone en riesgo las fuentes laborales” y remarcaron que no aceptarán acciones que vulneren derechos adquiridos.
Además, exigieron garantías concretas sobre la continuidad laboral, el respeto de las condiciones de trabajo y que cualquier proceso de reubicación se realice con transparencia, sin perjudicar a ningún trabajador o trabajadora.
En ese marco, responsabilizaron a las autoridades por las consecuencias sociales de la medida y manifestaron su rechazo al cierre, reafirmando su postura en defensa del empleo, los derechos laborales y la comunidad de La Paz.

COMUNICADO DE PRENSA: SITUACIÓN CRÍTICA POR EL CIERRE DEL CASINO DE LA PAZ
A QUIEN CORRESPONDA:
Comunicamos la urgente situación que atraviesan más de 20 familias que dependen directamente del Casino de la ciudad de La Paz. Su cierre parece ser una decisión ya tomada por las autoridades, una medida que se ejecuta sin contemplar la situación de quienes han dedicado más de 20 años de su vida laboral a esta institución.
A través del presente, detallamos los puntos fundamentales que exponen la gravedad de esta situación:
Pérdida masiva de fuentes de trabajo: El cierre afecta de manera directa a 21 familias que forman parte de la planta permanente del casino. A este número se suman 10 trabajadores más pertenecientes a la empresa privada que opera en conjunto, totalizando más de 30 familias paceñas que pierden su sustento diario.
Antigüedad y arraigo laboral: La mayoría de los empleados afectados cuenta con una trayectoria de más de 24 años de antigüedad en sus puestos. Se trata de personal con décadas de servicio a quienes, a pesar de estar a pocos años de su jubilación, se les quita la estabilidad laboral de forma imprevista.
Reubicaciones insuficientes: Si bien se ha mencionado la posibilidad de reubicaciones en ciudades como Santa Elena, los cupos son mínimos (máximo 7 personas) en comparación con el total de damnificados. Otras opciones planteadas, como Paraná, Gualeguaychú o Concordia, resultan inviables para familias ya establecidas en La Paz.
Impacto en la economía local: El cierre representa la desaparición de una fuente laboral histórica y fundamental para la ciudad de La Paz, agravando la crisis de empleo en la zona sin que las autoridades locales o provinciales hayan presentado alternativas para proteger a los trabajadores.
Ante la inminente llegada de directivos del IAFAS y gerencias provinciales para formalizar el cierre, los trabajadores nos declaramos en estado de alerta y movilización. Solicitamos a los medios de comunicación y a la comunidad su apoyo para visibilizar este reclamo por el derecho al trabajo y la dignidad de las familias de La Paz.
TRABAJADORES DEL CASINO DE LA PAZ
