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Alfredo Nicola, el cura impedido de oficiar misa, alojado en una iglesia de Tala

Durante al menos tres meses, Alfredo Nicola, con una sanción canónica que le impide celebrar misas en público, convivió con el párroco de la parroquia Nuestra Señora del Rosario, de Rosario del Tala, Ariel Alfredo Crettaz.

La situación llamó la atención de los fieles talenses que se enteraron del hecho y no pudieron salir de su asombro. Nicola respetó su situación dentro del clero: no fue a oficiar misa y ocupó la casa parroquial solo como lugar de acogida.

«Entiendo que no puede ejercer públicamente el ministerio», dijeron desde el Arzobispado de Paraná. «Que esté en una casa parroquial, creo que no tiene nada de malo. Lo que no puede es obrar como sacerdote», señalo la fuente consultada.

Rosario del Tala no es jurisdicción del Arzobispado de Paraná: es territorio del Obispado de Gualeguaychú.

El cura Ariel Crettaz, párroco de Nuestra Señora del Rosario, de Rosario del Tala.

El último destino pastoral de Nicola fue en Oro Verde. Después, fue pasado a cuarteles de invierno.

Nicola estuvo envuelto en pequeños escándalos a lo largo de 2017, el último año que ejerció como sacerdote antes de pasar al ostracismo, y fue protagonista de una serie de notas periodísticas en la revista «Análisis» sobre supuestos casos de abusos a menores.

De acuerdo a lo que publicó la revista “Análisis”, “Puiggari conoce de las denuncias en contra de Nicola desde hace –al menos- cinco años. De hecho, el arzobispo ya sabe que no fueron dos los que denunciaron al cura Nicola sino tres. El tercer caso en realidad fue el primero al cual tuvo acceso la máxima autoridad de la curia entrerriana. El hecho sucedió en Luján –provincia de Buenos Aires- allá por 2012, cuando el propio Doumolín le hizo llegar a Puiggari la existencia de una víctima de Nicola que había decidido escribirle una carta al arzobispo donde señalaba que había sido abusado por el actual párroco de Oro Verde”.

Nicola protagonizó un pequeño sainete en Oro Verde antes de ser reemplazado. Se fue de modo intempestivo de la parroquia de Oro Verde el 25 de octubre de 2017 por un cuadro de estrés, según se encargó de explicar, pero volvió antes de que cante el gallo: el miércoles 29 de noviembre apareció, aparentemente recuperado de su cuadro de salud, y exultante. El fallecido cura Daniel Rodríguez, que había sido vicario -un escalón por debajo de párroco- y fue promovido a administrador parroquial durante la ausencia de Nicola puso el grito en el cielo con ese regreso sorpresivo. La indignación de Rodríguez fue tal que hasta manejó la posibilidad de renunciar al sacerdocio, y marcharse de vuelta a su ciudad, La Paz.

 

Parroquia Nuestra Señora del Rosario, de Rosario del Tala.

En medio de la ausencia de Nicola, sucedió el escándalo con el profesor de música de la escuela parroquial de Oro Verde. Gabriel Flores, oriundo de Misiones, fue denunciado en la Justicia por un caso de abuso. En un confuso episodio, Flores despareció una noche, se fugó de Oro Verde, apareció en el Paraje La Virgen, de allá volvió, se entregó en la Policía y después declaró en la Justicia. Al final, fue condenado, en juicio abreviado. Fue condenado a tres años de pena condicional por el delito de abuso sexual simple agravado por ser encargado de la educación de la víctima

El asunto derivó en el apartamiento de la directora de la Escuela Parroquial Jesús Maestro y Señor, Daniela Cabrol.

Antes Nicola ya había estado bajo la lupa. El fiscal Federico Uriburu, de la Unidad Fiscal de Nogoyá, que llevó adelante la instrucción de la causa del cura Juan Diego Escobar Gaviria, pidió a Puiggari el legajo del sacerdote cuando éste fue citado por la defensa en el juicio que se desarrolló en Gualeguay. Pero el arzobispo sacó un as de la galera: impidió que Nicola declarase en el juicio, y al responder la petición del fiscal, expresó que el mismo se había tornado “abstracto”, y dejó a buen resguardo los antecedentes del párroco de Oro Verde.

Respecto de los supuestos casos de abuso, Nicola los desmintió en forma pública y después acudió ante la curia para conseguir una especie de salvoconducto que lo dejara a salvo de las sospechas.

“El que suscribe, Monseñor Eduardo Tanger, Vicario General del Arzobispado de Paraná, CERTIFICA que en dicho Arzobispado no existe ningún expediente sobre abuso de menores referido al Pbro. Alfredo Luis Marcelo Nicola (D.N.I. 23.341.742).

“Se extiende la presente certificación en la ciudad de Paraná, a los 11 días del mes de diciembre de dos mil diecisiete.”

En febrero de 2018, el cura Hernán Arismendi tomó formalmente posesión de la parroquia de Oro Verde y de la capellanía en el Hospital Fidanza.

De Nicola, la curia no ha vuelto a hablar. Hoy es un paria: no puede ejercer el sacerdocio y no tiene permitido oficiar misas en público.

 

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